| Castro
de la Espina del Gallego
Durante
el año 1996, con el oportuno permiso de la Consejería de
Cultura de Cantabria y dentro del "Proyecto de
investigación sobre los castros de la Edad de Hierro de
Cantabria", se procedió a la exploración y prospección
sistemática de la mayoría de las sierras que separan los
valles de Saja, Besaya y Pas.
El
resultado de esta campaña de prospecciones fue la localización
de una serie de asentamientos castreños de gran importancia
en las alturas y en los cordales que dominan estos valles
centrales de Cantabria, así como el descubrimiento de un complejo
militar romano de las guerras cántabras de una
importancia excepcional.
Castro
de la Espina del Gallego. Castillo Pedroso
Se
encuentra en la Espina del Gallego, monte de la sierra que
forma la divisoria entre los valles de Toranzo e Iguña, está
a 968 m. de altitud y se asienta en un estrechamiento de la
sierra.
Entorno
a la cumbre hay un recinto interior o acrópolis de forma
alargada y vagamente triangular.
Está
delimitado por los restos bastantes claros de dos líneas
defensivas concéntricas, una tercera muralla exterior
completaba las defensas del emplazamiento, guarneciendo los
flancos Sur y Oeste del castro, mientras que las laderas Norte
y Este disponen de un solo amurallamiento que reforzaba las
abruptas pendientes naturales existentes en esos sectores.
De
la gran muralla exterior queda un considerable canchal de
derrumbe y algunos lienzos. La anchura original de dicha
muralla (en aquellos puntos donde ha podido ser medida) oscila
entre los 2,50 m. y los 2,60 m.
La
singularidad de este castro estriba en que en él han
aparecido las primeras evidencias arqueológicas de las
guerras Cántabras, así como en que está rodeado de
campamentos romanos de campaña.
Todos
estos asentamientos castreños vienen a confirmar que los cántabros
habitaban en los montes y que los romanos los obligaron a
bajar al llano tras vencerlos.
Los
sondeos practicados en este castro, se centraron en el gran
edificio alargado de la acrópolis, en la línea de muralla
exterior y en las zonas situadas junto a la tercera línea de
muralla interna, al igual que en las zonas llanas existentes
entre la segunda y la tercera muralla.
1.
Muralla exterior (área 6)
En
el sector sur del canchal de derrumbe de la línea de muralla
exterior afloran algunas hiladas de bloques de arenisca del
muro original.
Una
vez retirados los bloques de derrumbe de la muralla hasta los
cimientos, por la cara exterior quedó al descubierto un
lienzo de seis hiladas que alcanzaba una altura de 1,20 m. Los
bloques, de mediano y gran tamaño, son de arenisca y están
trabados a hueso. La Base de la muralla está formada por una
cimentación a base de cuñas de piedra encajadas que
sostienen el muro, sistema de constructivo del que no se conocían
paralelos en otros castros cántabros de la Edad del Hierro.

Es
difícil calcular la altura original de la muralla, pero a
juzgar por el canchal de derrumbe, tuvo que alcanzar como mínimo
una altura de 1,60 m. ó 1,70 m. de alzado de piedra, altura
que se vería acrecentada en la parte superior con defensas de
madera tipo empalizada.
Esta línea exterior de muralla es más potente que las otras
dos líneas internas. Dado que está protegiendo únicamente
el castro de un ataque desde el Sur por la sierra o por la
ladera Oeste.
2.
Sondeos junto a la tercera muralla (área 3)
En
el derrumbe de la tercera muralla interna, en la ladera Oeste
de la Espina del Gallego, se observa en superficie un muro de
posible edificio adosado a la cara interna de la muralla.
No
se consiguió localizar una hilada de muro clara o restos de
vivienda, pero apareció al retirar los bloques de derrumbe un
clavo de hierro de sección cuadrada con oxidación muy
antigua.
3.
Barracón de la acrópolis.
-
Norte
del Edificio (área 1): En la cima de la Espina
del Gallego se aprecia en superficie un gran edificio
estrecho y alargado similar a los barracones militares
romanos.
De esta zona procedía uno de los hallazgos de superficie
más significativo, un denario republicano acuñado por la
familia Mussidia Iulia.
No lejos de esta misma zona, aunque ya fuera del edificio
estrecho y alargado, se había encontrado otra pieza
singular, una punta de hierro de sección cuadrada de un pilum
catapultarium, elemento muy característico de los
campamentos romanos o de lugares donde ha habido
guarniciones o presencia militar romana, de época
republicana y de comienzos del principado de Augusto.
La estructura interna del edificio: se comprobó la
existencia de un encanchado muy irregular de losas de
piedra arenisca, en el centro del pavimento de losas del
edificio, se localizó un agujero de un poste de madera,
está rodeado en la parte superior por pequeños bloques
de piedra para calzar el poste.

Foto Agujeros de postes y restos
de encanchado del barracón de la Espina del Gallego (área 1)
-
Centro
del Edificio (área 4): La anchura del edificio es de
4,90 m., los muros, a base de bloques y sillares
superpuestos sin elementos aglutinantes, tienen una
anchura de 65 ó 70 cm.
Sobre el encanchado apareció un objeto alargado de hierro
de 20,5 cm. cuya funcionalidad no se conoce todavía.

Foto del Sector Central del Barracón (área 4).
-
Sur
del edificio (área 2): En esta parte del edificio se
aprecia un ensanchamiento que pudiera corresponder a la
estancia de los oficiales de la unidad.

Foto Muros del sector Sur del Barracón (área 2)
-
Conclusiones
sobre el barracón:
Se trata de una construcción que desde el muro norte
hasta la cara sur del ensanchamiento mide 83 m. de largo
por unos 4,90 m. ó 5 m. de anchura.
El interior, cubierto de un rústico enlosado, llevaba en
su parte central una línea de postes de madera que sostenían
una techumbre a dos aguas.
Este barracón es el edificio romano más antiguo de
Cantabria y todo indica que fue construido tras la toma
del castro cántabro con la finalidad de dejar en él una
guarnición de vigilancia.
La data cronológica que nos proporciona el tesorillo de
denarios encontrado en el interior del edificio lo situan
sin ningún género de dudas en las guerras cántabras del
período Augústeo. Estos denarios, típica paga de
legionarios y de auxiliares del ejército romano, son
todos del siglo I A.C., salvo uno de finanles del siglo II
A.C. sin llegar a sobrepasar las guerras cántabras.
Campamento
de Cildá. Castillo Pedroso
Monte
situado a 1066 m. de altitud y que domina visualmente el valle
del Pas por el Este y por el Norte, así como el valle de Iguña
por el Oeste.
Se
trata de un campamento romano de grandes dimensiones, está
dotado de todos los elementos característicos de la
castramentación militar romana de campaña, como fossae,
agger, contra-agger, claviculae, etc..
Las
dimensiones del campamento de Cildá: mide unos 765 m. de
largo entre las defensas del Norte y las del Sur, por 382 m.
de ancho entre las defensas del Oeste y del Este, ocupa unas
25 hectáreas, dimensiones que indican con claridad que se
trata de un castra maiora que albergó el grueso del ejército
que atacó el castro de Espina del Gallego.
Es
difícil determinar el número de tropas que albergó en las
25 hectáreas de Cildá, teóricamente podrían haber
contenido a unos 29.000 hombres.
Parece
más probable que las tropas legionarias ocupasen únicamente
el recinto campamental central, cuyas 5 hectáreas,
considerando que cada legionario romano ocupase 8,4 metros
cuadrados, podían alojar precisamente unos 5.000 hombres en
tiendas de campaña (una legión) y que los auxiliares
ocupasen la comoda zona suave pendiente de la ladera Sur, que
tiene 4,4 hectáreas en las que pudieron acampar cerca de
4.000 auxiliares.
Calendario
Solar Cantabro
En
"Peña Larga", junto a los últimos prados de
Espineda hay una roca de 193 Tm. es una pudinga silícea y
tiene el estrato sedimentado vertical, lo que indica que ha
sido erigida por las gentes primitivas en la cota 371 m.
En
la cota 385 m. al Sur-Oeste de Peña Larga hay varias
construcciones megalíticas - cromlechs, menhires,
nimbolitos - que, al parecer, tiene algo que ver con la
Astronomía o con el curso solar.
Destacan
en el conjunto, además de los "cromlechs" en
forma de ocho, tres "nimbolitos" (una gran peña
en el centro de un arco de otras más pequeñas). Uno de ellos
tiene varios cuencos labrados y comunicados entre sí en la
parte superior de una enorme peña pudinga de arenisca, está
rodeado en su parte Sur por cuatro grandes peñas y una piedra
caliza formando un arco.
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